LOS WARAO


El topónimo más antiguo del río Orinoco es "Wirinoko" u "Uorinoko", que significa "lugar donde se rema". Del mismo modo, la palabra "Warao" significa "habitante del agua" ("waha": ribera, "arao": gente) u "hombres de las embarcaciones" ("wa": canoa, "arao": gente).

Loa Warao es uno de los grupos humanos más antiguos de Venezuela (todas las demás etnias ancestrales han desaparecido), estimándose su existencia desde hace 8 o 9.000 años, cuando la isla de Trinidad estaba aún unida a tierra firme, aunque hay autores que basándose en cerámicas aparecidas en el municipio de La Horqueta datan esta cultura por el 17.000 a.C. Sin embargo, las primeras noticias fehacientes sobre estas poblaciones indígenas se obtienen con la llegada de los primeros europeos, allá por los siglos XV y XVI, y según estas informaciones se describen como una cultura adaptada al medio ambiente acuático, cuyos habitantes viven en palafitos en las orillas de los ríos y que pescan, cazan, recolectan frutos, explotan la palma de moriche y tienen una habilidad especial para hacer canoas (curiaras). Y esto, es básicamente lo que siguen haciendo 5 siglos después.

Actualmente, es la segunda etnia indígena más numerosa de Venezuela, por detrás de los Wayú en el Zulia, con unos 25.000 a 35.000 individuos censados (año 2.001). En la década de los años 60, se procedió al cierre del caño Manamo, lo que conllevó la salinización de las aguas, la acidificación de los suelos, una disminución de la pesca y, como consecuencia de todo ello, un abandono de tierras y migración hacia los núcleos urbanos. Sin embargo, y a pesar de ser una cultura sometida a grandes cambios por el contacto con la sociedad envolvente, todavía es posible estudiar y admirar algunos enclaves que mantienen su particular idiosincrasia en toda su pureza.

Subsistencia

El delta está formado por una gran cantidad de islas construidas con los sedimentos arrastrados por el río y que se han depositado poco antes de llegar al mar. Esto da lugar a un auténtico laberinto de ríos, de todos los tamaños, que se deslizan entre las islas y que se llaman brazos o caños. Es en sus orillas donde habitan los Warao.

Tradicionalmente, junto a las actividades pesqueras, cazadoras y recolectoras de frutos silvestres y miel, se dedicaban en gran medida a la extracción de la fécula de la palma de moriche, según un ciclo anual en función de la floración de esta planta, según el clima y las crecidas del río, que conllevaban a  una trashumancia entre las riberas y zonas interiores de las islas que componen el delta.
Además de la extracción del almidón del interior fibroso del tronco de la palma de moriche (con el que se fabrican las tortas de yuruma, su "pan"), con esta palma fabrican diversos objetos artesanales. Por ejemplo, la hamaca o chinchorro para dormir, de la epidermis de las hojas, complementos de pesca como flotadores y arpones, ornamentos, etc..

Poco a poco, la explotación de la palma de moriche se ha visto sustituida en parte por el ocumo chino (introducido en los años 20 del siglo psasado), tubérculo rico en almidón y que puede cosecharse durante todo el año, lo que ha dado lugar a una agricultura incipiente muy básica y rudimentaria. A las actividades antes enumeradas hay que añadir que algunos también se dedican al corte de la madera o de la palma manaca y otros son obreros rurales por un salario en aserraderos o fábricas donde se procesan estas maderas para abastecer a la población criolla...

Otra planta explotada en gran medida es la yuca, con la que preparan el pan de casabe y el kasiri (bebida fermentada a partir de la yuca y otros vegetales) utilizada para las celebraciones festivas.

Un hecho que condiciona en gran medida los hábitos de estas gentes son la influencia de las mareas, sobre todo cuando son "mareas vivas", fenómeno que se conoce como "macareo", pues esto implica la entrada de gran cantidad de peces marinos en el delta, cuando el nivel del agua sube, y cuando éste baja quedan al descubierto las orillas de los manglares, donde también se pueden aprovisionar de gran cantidad de animales.

No solamente la luna influye sobre el tipo de alimentación: para la construcción de objetos y casas, el material vegetal se ha de recolectar cuando la luna esté en su fase menguante.  De lo contrario, esa madera tendrá insectos perforadores y no será apta para su uso.

Los ejemplos son innumerables, pero todos conducen a la misma idea: el warao es un profundo conocedor del medio que habita y allí todos nosotros, con nuestra "culturilla" de enciclopedia barata no dejamos de ser los más torpes e ignorantes seres del planeta. Y os puedo asegurar que uno se siente así cuando está con ellos.

Sociedad

Una comunidad está formada por un grupo variable de viviendas paralelas al río y llegar a tener hasta 200 individuos. En ella, las casas son palafitos, con techo sencillo a dos aguas, comunicados entre sí por puentes o pasarelas y cada vivienda suele tener su propio embarcadero de salida y entrada al río. Estos palafitos están colocados sobre unas plataformas soportadas por postes de madera, que las mantienen a salvo de las mareas más altas.  En este tipo de comunidades, más grandes y multifamiliares, la autoridad la obstentan hombres aceptados más o menos democráticamente por el resto y son cargos pagados por el gobierno local o regional.

También hay rancherías morichaleras que están internas en la selva ,como las utilizadas por los mariuseros, en la zona del Delta Central.

En cambio, en las comunidades más pequeñas y tradicionales, la cabeza  es el anciano fundador (Aidamo o Iramo), que organiza las labores de subsistencia a realizar, y su cónyuge, que es la que reparte los productos obtenidos en estas labores, encargándose más de las cuestiones familiares.
Tradicionalmente los hijos varones cuando se casan van a vivir con los suegros y esto ocurre a una edad muy temprana, a veces cuando la mujer es aún púber. No suele haber ceremonia de matrimonio ni noviazgo previo. Por ello, la unidad familiar la componen: la pareja de ancianos jefes, los hijos varones aún solteros y las hijas casadas con sus maridos e hijos, puediendo reunirse hasta 4 generaciones y con una disposición jerárquica entre ellos. Cuando mueren los mayores, las parejas pueden emigrar y fundar su propio hogar.
Lo normal es que todas las familias de un mismo caño estén emparentadas y que los matrimonios se busquen dentro de este área de parentesco.

Para resolver pleitos y diferencias suele haber asambleas compuestas por los miembros mayores de la Comunidad. También aquí se deciden estrategias de subsistencia, viajes y asuntos legales con las autoridades venezolanas.

Vivienda

Las casas o palafitos están construídos de madera de mangle, sin paredes exteriores y muy ocasionalmente, con algún tabique interior de palma de temiche, con cuyas hojas también se construye el techo. El suelo pocas veces es de tablones lisos, y lo más frecuente es que esté hecho de leños cilíndricos (del grosor de un brazo), atados unos a otros o clavados, entre los cuales quedan unas holguras que más vale no se os caiga nada. Para ellos, andar en este piso no supone ni medio problema. Probad vosotros a ir descalzos como ellos.

El mobiliario es escaso o nulo, habiendo una rudimentaria cocina consistente en una base de barro sobre la que se hace el fuego para cocinar, las hamacas o chinchorros para dormir y descansar, algunas cuerdas donde colgar la ropa, y como mucho algunas repisas de madera donde colocar diversos enseres. Esto sería el ejemplo de un palafito organizado y limpio, pues muchas veces ocurre que cachivaches y achiperres de todo tipo están desperdigados caóticamente por el suelo, sean utensilios de pesca, enseres personales o incluso alimentos.

Creencias

El mundo sobrenatural es sumamente importante para los Warao y está íntimamente relacionado con el mundo natural.

Ellos creen en un mundo con forma circular que está rodeado de agua por todas partes y habitado por espíritus (Hebu) benignos, malignos y neutros, presentes en todos los objetos y aspectos de la vida. Del equilibrio entre todos ellos, resulta que el Universo esté en paz y armonía. Así pues, son politeístas.
El hebu más importante (Ser Supremo) es el que reside en la piedra sagrada de los principales chamanes. Otros instrumentos sagrados son la maraca con piedras en su interior y el tabaco ritual (liado con la fina corteza de la Palma Manaca) con el que se mantienen contentos a los espíritus.

Los chamanes realizan funciones curativas (pues las enfermedades están producidas por los hebu malignos), se encargan de organizar la comunidad y son intermediarios con el mundo de los espíritus a los que hay que hay que vencer, aplacar o mantener contentos con rituales sagrados. Por ello, son auténticos líderes dentro de la comunidad.

En la actualidad quedan muy pocos chamanes verdaderamente auténticos. Sin embargo las creencias basadas en los espíritus permanecen, son transmitidas de generación en generación, y se manifiestan en la rutina diaria de estas gentes. Un ejemplo lo tenemos en las mujeres con la menstruación (que está cargada de hebu malignos). Entonces, son apartadas del resto de la comunidad y han de permanecer en una casa aislada durante este período.

Con la llegada de los misioneros algunas comunidades fueron educadas en la fe católica y evangélica que hoy día coexiste con estas creencias ancestrales, y es muy curioso comprobar cómo acuden al Dios evangélico y después al chamán, o viceversa, cuando consideran que el anterior remedio ha fallado.

La influencia de la cultura criolla también se manifiesta en otros aspectos, como es el caso de la vestimenta. Sin embargo, hay waraos que siguen adornándose con collares  y plumas mágico-religiosos, que les sirven como protección contra enfermedades y desgracias.

El idioma warao

Se trata de una lengua aislada, pero lingüisticanente aún no ha sido clasificado apropiadamente.

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